¿QUIÉNES DEBEN SER BAUTIZADOS ?
El bautismo es para los que reciben la palabra (Hch 2:41), los que creen ( Mc 16:16), los que se han arrepentido ( Hch 2:38), los que han confesado a Jesús como el Hijo de Dios ( Hch 8:37), los que son llamados ( Hch 2:39), los que invocan el nombre de Jesús ( Hch 22:16), los que han confesado sus pecados ( Mat 3:6), los que dan frutos dignos de arrepentimiento ( Mat 3:8), los que se hacen discípulos ( Mat 28:19-20); es para hombres y mujeres ( Hch 8:12); para perdón de pecados ( Hch 2:38). La biblia habla de un solo bautismo ( Efe 4:5); en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo ( Mat 28:19); por inmersión en agua ( Hch 8:38-39). Los creyentes son unidos a Cristo y a la iglesia mediante el bautismo ( Rom 6:3-5; Gal 3:27; 1 Cor 12:13).
La práctica del bautismo de infantes no tiene respaldo bíblico. Los textos bíblicos que hablan de bautismos de casas ( familias) no incluye a los infantes o niños pequeñitos ( Hch 10:34-48; 11:14; 16:11-15,31-34; 1 Cor 1:16; 16:15).
EL BAUTISMO BÍBLICO ES POR INMERSIÓN EN AGUA
(1)SU SIGNIFICADO. La palabra bautismo viene de la voz griega "baptizo"; que significa "sumergir","zambullir","hundir","sepultar","enterrar",""inmergir" algo en algún líquido.EL verbo "bautizar" no significa derramar agua sobre el cuerpo de una persona. El propio significado de la palabra bautismo evidencia que el bautismo bíblico debe ser por inmersión ( sumergiendo a la persona completamente en agua).
(2) BAUTISMO EN EL RÍO. Juan bautizaba en el río Jordán ( es decir, dentro del río Jordán) Mat 3:6; Mc 1:5,9. Juan no bautizaba junto al río, sino "en el río".
(3) LA BIBLIA DICE QUE EL BAUTISMO ES "EN AGUA". Juan bautizaba "en agua" ( Mat 3:11; Lc 3:16; Hch 11:16). Únicamente el bautismo por inmersión es un bautismo "en agua" (o dentro del agua). El agua no debe impedirse a nadie que desea ser bautizado ( Hch 8:36; 10:47).
(4). JUAN BAUTIZABA DONDE HABÍA MUCHAS AGUAS ( JUAN 3:23). Si el bautismo se realizara por aspersión, no tendría sentido que Juan buscara un lugar donde hubiese suficiente agua.
(5) LA BIBLIA HABLA DE PERSONAS QUE, DESPUÉS DE SER BAUTIZADAS, SUBIERON LUEGO DEL AGUA ( Mat 3:16: Mc 1:10; Hch 8:38-39). Para que una persona pueda subir del agua necesita primeramente ser sumergida.
(6) EL BAUTISMO "EN" ( ADENTRO DE). La preposición "en", significa "dentro de". Esta misma preposición se utiliza con relación a la palabra bautismo en varias expresiones bíblicas: "bautismo "en" el Espíritu Santo ( Mat 3:11; Hch 11:16); "en" la nube y "en"el mar ( 1Cor 10:2); "en" un cuerpo ( 1 Cor 12:13); "en" Cristo ( Rom 6:3; Gal 3:27; "en" el nombre de Jesucristo ( Hch 2:38; 8:16; 10:48; 19:5); "en" el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo ( Mat 28:19). Todas estas expresiones bíblicas ponen en clara evidencia que el bautismo es por inmersión en agua.
(7) EL BAUTISMO SE COMPARA CON SER SEPULTADO CON CRISTO. En Romanos 6:3-5 y Colosenses 2:12 Pablo compara el bautismo con ser muerto, sepultado y resucitado con Cristo. Únicamente el bautismo por inmersión representa esta realidad espiritual. Cuando el creyente es sumergido en el agua representa su descenso a la tumba y su sepultura. Su salida del agua es un cuadro de que ha resucitado a una nueva vida.
(8) LA BIBLIA ENSEÑA QUE HAY UN SOLO BAUTISMO ( EFESIOS 4:5). Existe un solo bautismo verdadero, y ese bautismo debe ser por inmersión en agua.
EL BAUTISMO Y LA SALVACIÓN
(1) EL BAUTISMO ES PARTE DEL EVANGELIO. Juan predicaba el bautismo de arrepentimiento ( Mc 1:4; Lc 3:3). El bautismo fue incluido en la gran comisión como parte del evangelio ( Mat 28:19; Mc 16:15-16; Lc 24:47); predicado por Pedro en su primer sermón ( Hch 2:38); relacionado con la fe ( Mc 16:16; Hch 8:12,13; 18:8) y con el arrepentimiento ( Mat 3:6,8,11; Mc 1:5; Lc 3:3; Hch 19:4). Todos los que creían eran bautizados instantáneamente: "en aquel mismo día" fueron bautizados( Hch 2:41); se bautizaron "cuando creyeron"( Hch 8:12,13); Pablo fue bautizado al recibir la vista ( Hch 9:18; 22:16); el bautismo no se le impedía al candidato ( Hch 8:36,37; Hch 10:47); el que cree se debe bautizar "en seguida", sin detenerse ( Hch 16:33; 22:16); el individuo cree y es bautizado ( Hch 18:8). El bautismo es parte de los rudimentos de la doctrina de Cristo ( Heb 6:2). Un Señor, una fe, un bautismo ( Efe 4:5).
(2) EL BAUTISMO ES NECESARIO PARA LA SALVACIÓN.
(A) EL bautismo es necesario para perdón de pecados. Juan predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados ( Mc 1:4; Lc 3:3). El apóstol Pedro, en su primer sermón, predicó el arrepentimiento y el bautismo como necesarios para perdón de pecados. "Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados "(Hechos 2:38).
(B) El bautismo es necesario para ser salvo, como también lo es la fe: "El que creyere y fuere bautizado, será salvo" ( Mc 16:16). "El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva" ( 1 Pedro 3:21). "El que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios" ( Jn 3:5). El que ha sido bautizado, ha nacido a una nueva vida con Cristo ( Rom 6:4).
(C) El bautismo nos une a Cristo y a su iglesia. En Cristo está la salvación, y los salvos están en su iglesia ( Rom 8:1; Hch 2:47; 20:28). La biblia enseña que los que han sido bautizados están en Cristo ( Rom 6:3-5; Col 2:12; Gal 3:27), son añadidos a su iglesia ( 1 Cor 12:13; Hch 2:41,47), y así son revestidos de Cristo ( Gal 3:27).
(D) El bautismo es necesario para el lavamiento de pecados . "Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre" ( Hch 22:16). "Habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra" ( Efe 5:26). " Por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo " Tit 3:5. "Ya habéis sido lavados... en el nombre del Señor Jesucristo, y por el Espíritu de nuestro Dios " 1 Cor 6:11.
(E) El regocijo del individuo viene después del bautismo. Fue después de bautizarse que el eunuco "se fue por su camino gozoso" ( Hch 8:40). Antes de su bautismo, Saulo se hallaba en agonía del alma; y por tres días no comió ni bebió; pero después que fue bautizado vino alivio a su alma y comió y bebió ( Hch 9:9-19). El Carcelero, después que creyó y fue bautizado se gozó de que tanto él como toda su casa habían creído ( Hch 16:30-34). Estos ejemplos bíblicos nos muestran que el gozo viene después del bautismo (como resultado del perdón de pecados)y no antes del bautismo.
(F) Por medio del bautismo recibimos al Espíritu Santo . "Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo... y recibiréis el don del Espíritu Santo" ( Hch 2:38). El que nace del agua, nacerá también del Espíritu ( Jn 3:5).
(G) Las aguas del bautismo no quitan el pecado ni dan la salvación ( 1 Pedro 3:21). Sin embargo, las personas son salvas al obedecer este mandato del bautismo. El perdón de pecados se recibe después del bautismo, como resultado de la obediencia al mandato: " Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados".
(3) EL BAUTISMO ES UN MANDAMIENTO DE CRISTO Y DE LOS APÓSTOLES.( Mat 28:19; Mc 16:16; Hch 2:38; 10:48; 22:16). La biblia enseña que debemos obedecer todas las cosas que Cristo y los apóstoles nos mandaron ( Mat 28:20).Los que obedecen (esto incluye la obediencia al mandato de Cristo de bautizarse) tendrán todas las riquezas y bendiciones espirituales eternas ( Mat 7:21; Mc 16:16; Jn 3:18,36; Hch 5:29; Rom 1:5; Hch 5:9; Stg 2:14-26). Los que desobedecen (en esto se incluye los que rehúsan bautizarse) tendrán todas las desgracia y miserias en el castigo eterno ( separados de toda dicha y felicidad) Mat 7:23; 25:46; Mc 16:16; Jn 3:36; 2 Tes 1:8. La biblia afirma positivamente que "el que creyere y fuere bautizado, será salvo" ( Mc 16:16); y afirma negativamente que "el que no naciere de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios" ( Jn 3:5). El bautismo es un mandato de Cristo que debe ser obedecido ( Mat 28:19); el que obedece tiene vida eterna ( Heb 5:9). Por tanto, el que obedece al mandato del bautismo será salvo. Lo mismo acontece negativamente. El bautismo es un mandato que debe ser obedecido ( Mat 28:19). El que no obedece tendrá castigo eterno ( 2 Tes 1:8). Por tanto, el que desobedece el mandato del bautismo es condenado ( Mc 16:16).
LA FÓRMULA BAUTISMAL: EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO
La Biblia enseña que el bautismo cristiano es en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (Mat 28:19), puesto que en el bautismo de Jesús estaba presente la Trinidad: el Padre da testimonio del Hijo, sobre quien desciende el Espíritu Santo (Mat 3:16-17; Mc 1:10-11; Lc 3:21-22). La Biblia habla de un solo bautismo (Efe 4:5), en el cual se incluye un solo Espíritu (4:4), un solo Señor (4:5) y un solo Dios y Padre (4:6). Todo esto nos muestra que el bautismo cristiano está directamente relacionado con la Trinidad.
Los ejemplos de bautismos "en el nombre de Jesús" no descalifican el bautismo trinitario (Hch 2:38; 8:16; 10:48), puesto que ninguno de esos pasajes describe una ceremonia bautismal. Debemos recordar que el problema de los judíos en el libro de los Hechos no estaba relacionado con el Padre ni con el Espíritu Santo, sino con Jesús. A los discípulos se les prohibió enseñar, sanar y predicar "en el nombre de Jesús" (Hch 4:18,30; 5:40). El énfasis del texto estaba en el rechazo de los judíos hacia Jesús como el Mesías, no en una fórmula bautismal exclusiva.
Por tanto, cuando se dice que los creyentes fueron bautizados "en el nombre de Jesús", esto simplemente indica que reconocían a Jesús como el Señor y Cristo (Hch 2:36), y que se bautizaban en obediencia a su autoridad. Pero estos ejemplos jamás anulan la fórmula dada por el propio Señor Jesucristo en Mateo 28:19.
Al bautizarnos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, no proclamamos que ya fuimos salvos, sino que en obediencia a Cristo recibimos, por fe, las bendiciones que proceden de cada Persona divina: somos adoptados por Dios el Padre (Ef 1:5), somos lavados por la sangre del Hijo (Ef 1:7), y somos regenerados por el Espíritu Santo (Jn 3:5; Tit 3:5). El bautismo no es un símbolo de algo ya ocurrido, sino el momento preciso en que Dios obra en nosotros esas realidades, según Su promesa.
Valentin Antonio Pina
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