IGLESIA DE CRISTO

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ESTUDIOS BÍBLICOS

domingo, 8 de junio de 2025

LAS PROMESAS DE DIOS

 LAS PROMESAS DE DIOS: una esperanza cierta

Dios ha hecho muchas promesas, pero, ¿qué implicaciones tienen para nosotros en la actualidad?

Las promesas de Dios: una esperanza cierta

En (Hebreos 10:23), Dios nos exhorta a no perder la esperanza ni la fe en Él y confiar en sus promesas, manteniendo “firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió”.

Sus promesas incluyen desde pactos que hizo con individuos y el pueblo de Israel, hasta profecías que inspiró a sus profetas y las palabras de Cristo y los apóstoles. Todas ellas son promesas que siguen vigentes hasta el día de hoy y nos dan una esperanza cierta en la cual podemos basar nuestras vidas confiadamente.


Promesas a individuos

Uno de los primeros pactos que Dios hizo con individuos se encuentra en (Génesis 9:8-17), donde promete a Noé, sus hijos y todos sus descendientes, que nunca volvería a destruir la Tierra con un diluvio. Como señal del pacto, Dios dejó el arcoíris —un constante recordatorio de que nunca habrá una inundación tan grande como aquella.

Más tarde, Dios hizo una promesa aún más trascendental a Abraham anunciando la venida de Jesucristo, el Mesías.

La promesa original se encuentra en (Génesis 22:18) “En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra”; luego, (Gálatas 3:16) explica que “a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo”. En otras palabras, Dios prometió a Abraham que el Mesías saldría de sus descendientes. Y además de esta maravillosa promesa, el patriarca recibió muchas otras bendiciones y promesas físicas, como la de una descendencia tan numerosa como las estrellas del cielo y la arena del mar y la eventual posesión de Canaán (la Tierra Santa), “tierra que fluye leche y miel” (Génesis 22:17; 17:7-9; Deuteronomio 6:3).

Dios luego confirmó sus promesas al hijo de Abraham, Isaac y a su nieto Jacob, cuya familia se estableció en Egipto en los tiempos de José y creció hasta convertirse en el pueblo de Israel de los tiempos de Moisés (Génesis 26:2-4; 28: 12-14).


Promesas al pueblo de Israel

Tras muchos años de esclavitud en Egipto, Dios escogió a Moisés para llevar al pueblo de Israel a la tierra prometida. Pero antes, hizo otro pacto lleno de promesas con ellos en el monte Sinaí.

En (Éxodo 19:5-6), Dios comienza a describir el acuerdo diciendo: “Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa”. Luego dio directamente al pueblo los Diez Mandamientos y otras leyes a través de Moisés. Y si obedecían, Dios además les prometió lo siguiente (Éxodo 23:22__28)

 • “Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren” (v. 22).

 • “Mas al Eterno vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti” (v. 25).

 • “Enviaré delante de ti la avispa, que eche fuera al heveo, al cananeo y al heteo, de delante de ti” (v. 28).

Ante tantas promesas, el pueblo aceptó el pacto con gozo y prometió obedecer a Dios, “todo el pueblo respondió a una voz, y dijo: Haremos todas las palabras que el Eterno ha dicho” (Éxodo 24:3).

Lamentablemente, no obedecieron por mucho tiempo. Israel pecó quebrantando el pacto y, por lo tanto, fueron ellos los responsables de su fracaso, no Dios.

Pero aun así, Dios prometió seguir trabajando con ellos en el futuro a través de un nuevo pacto.

“Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el Señor, En que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto; No como el pacto que hice con sus padres El día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; Porque ellos no permanecieron en mi pacto, Y yo me desentendí de ellos, dice el Señor. Por lo cual, éste es el pacto que haré con la casa de Israel Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, Y sobre su corazón las escribiré; Y seré a ellos por Dios, Y ellos me serán a mí por pueblo” (Hebreos 8:8-10).

Todo lo que Dios prometió a Israel se cumplirá cuando ellos finalmente tengan sus leyes escritas en la mente y el corazón y estén dispuestos a obedecer. Y cuando esto suceda, Dios además promete extender sus maravillosas bendiciones al mundo entero (Isaías 56:6-7; Romanos 10:11-13).

Aún cuando los seres humanos fallamos, Dios es fiel a sus promesas.


Promesas a los profetas

Podríamos llenar muchas páginas con las promesas que Dios hizo a los profetas. Primero están las profecías de una futura época de dolor y sufrimiento. Luego, las de un tiempo de paz para el mundo entero, donde no habrá miedo ni ansiedad y la muerte eventualmente será destruida. Y a medida que la humanidad comience a obedecer los mandamientos Dios, todos recibirán sus promesas de alimento, agua y prosperidad abundante.

Veamos algunas de las promesas que se cumplirán después de que Cristo regrese y reine en la Tierra junto a sus santos —periodo que la Biblia describe como los mil años o el Milenio:

• No habrá más guerra: “no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra” (Isaías 2:4).

• Habrá paz: “han de morar ancianos y ancianas en las calles de Jerusalén, cada cual con bordón en su mano por la multitud de los días. Y las calles de la ciudad estarán llenas de muchachos y muchachas que jugarán en ellas” (Zacarías 8:4-5).

 • Los animales serán inofensivos: “Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará” (Isaías 11:6).

 • Abundará el agua: “los montes destilarán mosto, y los collados fluirán leche, y por todos los arroyos de Judá correrán aguas; y saldrá una fuente de la casa del Eterno, y regará el valle de Sitim [ubicado al norte del mar muerto]” (Joel 3:18).

 • Abundará la comida: “He aquí vienen días, dice el Eterno, en que el que ara alcanzará al segador, y el pisador de las uvas al que lleve la simiente... plantarán viñas, y beberán el vino de ellas, y harán huertos, y comerán el fruto de ellos” (Amós 9:13-14).

Pero la promesa más importante de todas es que Jesucristo gobernará al mundo entero como Rey de reyes y “la tierra será llena del conocimiento del Eterno, como las aguas cubren el mar” (Zacarías 14:9; Isaías 11:9).


Promesas a través de Cristo y los apóstoles

Aunque el mensaje principal de Cristo era acerca de ese reino futuro y su labor era ir “por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios” (Lucas 8:2), también hizo promesas de esperanza y consuelo para esta vida que aún están vigentes:

  • Nos da paz: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo” (Juan 14:27).

 • Nos da gozo: “Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido” (Juan 15:11).

 • Nos da amor: “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él” (Juan 14:21).


Si Cristo —nuestro Sumo Sacerdote que ahora se sienta a la diestra del Padre— hizo estas promesas, podemos estar seguros de que las cumplirá; “porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre” (Hebreos 4:14; 13:5-6).

Como dice el autor de Hebreos, Jesús además es “mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas” (Hebreos 8:6). Veamos algunas de ellas en las palabras de los apóstoles:

 • Si nos arrepentimos y cambiamos, nuestros pecados son perdonados: “la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado... Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1Juan 1:7, 9).

 • Dios nos da el Espíritu Santo: “por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!” (Gálatas 4:6).


 • Seremos resucitados en el futuro: “Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero” (1Tesalonicenses 4:16).

 • Dios nos dará vida eterna: “Y ésta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna” (1Juan 2:25).

 • Tendremos la naturaleza de Dios: “Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia” (2Pedro 1:3-4).


Tengamos fe en sus promesas

Como vimos al principio, Dios quiere que mantengamos firme nuestra esperanza y confiemos en Él. Dios no puede mentir y todas sus promesas “son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios” (Tito 1:2; 2Corintios 1:20).

Es por esto que la Biblia nos exhorta diciendo: “Creed en el Eterno vuestro Dios” y “Esperad en él en todo tiempo” (2Crónicas 20:20; Salmos 62:8).


Por último, veamos lo que Cristo nos dice sobre su venida:

 • “¡He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona” (Apocalipsis 3:11).

 • “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias” (Apocalipsis 3:21-22).

Dios es fiel a sus promesas y podemos estar seguros de que las cumplirá. La pregunta es qué tan importantes son para nosotros y cuánto influyen en nuestra vida.

  Por: Carlos Benavides 

LA LUZ DEL SEÑOR EN MEDIO DE LA DECISIÓN

  LA LUZ DEL SEÑOR EN MEDIO DE LA DECISIÓN

Hace unos años, un hermano en Cristo enfrentaba una de esas pruebas que parecen dividir el alma. Recibió una oportunidad de trabajo bien remunerada en otra ciudad, algo que para muchos parecía la decisión más “práctica” y “exitosa”. Pero aceptar significaba alejarse de su familia, de la familia de la fe y del ministerio en el que servía, y su corazón sabía que había algo más grande en juego que la comodidad o la ambición personal.

Durante días y noches, se entregó a la oración ferviente, a la meditación constante de la Palabra y a buscar consejo en hermanos maduros en la fe. Cada versículo parecía recordarle que servir al Señor con fidelidad y obedecer Su voluntad siempre es prioridad sobre la conveniencia humana (Mateo 6:33; Josué 1:8). Su corazón estaba dividido: la tentación de la ambición se enfrentaba al llamado de Dios.

Un domingo, mientras participaba con sus hermanos en oración y lectura de la Palabra, sintió una paz profunda y serena que iluminó su decisión. No fue un impulso emocional ni una elección fácil: era la luz de Dios guiando su corazón hacia lo que era correcto. Confiando plenamente en Él, rechazó la oferta y continuó sirviendo, entregando su tiempo y dones al Señor y a la iglesia.

Pronto, pudo ver cómo la obra del Señor crecía y cómo la familia de la fe se fortalecía gracias a su fidelidad. Y, como en todo acto de obediencia sincera, Dios abrió otra oportunidad, incluso mejor, en el tiempo y lugar perfectos, confirmando que seguir la luz de Su Palabra nunca falla, aunque el camino parezca incierto.

📖 “Tu palabra es lámpara a mis pies y luz en mi camino” (Salmo 119:105).

Esta historia nos recuerda que la luz de Dios no siempre hace que el camino sea fácil, pero sí ilumina la dirección correcta cuando confiamos en Él, cuando priorizamos su voluntad sobre la nuestra y cuando obedecemos Su Palabra. La verdadera fe no busca lo cómodo, sino lo correcto; no busca el aplauso humano, sino la aprobación de Dios. Que este ejemplo nos inspire a entregar nuestra vida y decisiones al Señor, confiando plenamente en que Su luz nos guiará, Su paz nos sostendrá y Su obra se perfeccionará en nosotros y a través de nosotros.

 Por: Carlos Benavides 


jueves, 5 de junio de 2025

LA GRACIA DE DIOS

LA GRACIA DE DIOS

Descubre Su Poder

La gracia de Dios es la bendición o el favor generoso de Dios sobre nosotros. Dios nos ha mostrado su gracia al perdonarnos y al tratarnos con misericordia en lugar de dejarnos con nuestros pecados, sin perdón ni salida.

La gracia ha hecho posible la manifestación más maravillosa del amor de Dios para con nosotros. Él estuvo dispuesto a enviar a su Hijo Jesús a morir en la cruz para que todos tengamos la oportunidad de recibir salvación y vida eterna. Ninguno de nosotros lo merecía, pero Dios, en su infinito amor, decidió concedernos ese gran regalo.

La gracia de Dios es poderosa porque nos concede, de forma gratuita, lo que no hemos ganado ni merecemos. Dios, en su infinita misericordia, nos bendice constantemente porque le place. Por su gracia poderosa, todos los que reciben a Jesús como Señor y Salvador, reciben la salvación y el perdón de sus pecados.

Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros. (Romanos 5:8)

Por amor, Dios envió a Jesús al mundo y nos dio la salvación por medio de la fe en él. Podemos vivir con gozo por la esperanza que tenemos de que él está a nuestro lado, ayudándonos y fortaleciéndonos en nuestras luchas. Es por su gracia que nos levantamos luego de caer y seguimos adelante, porque sabemos que en su amor, Dios nunca nos soltará.


El poder de la gracia de Dios

1. Somos salvos por gracia

Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jacte. (Efesios 2:8-9)

Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jacte.


(Efesios 2:8-9) Es por la gracia de Dios que somos salvos. No hay nada que podamos hacer para ganar la salvación de nuestras almas. Dios es el único con poder para perdonarnos, el único que puede quitar el pecado de nuestras vidas. Esto lo hizo enviando al Cordero perfecto, Jesús, a morir en la cruz por nuestros pecados. Al aceptarlo de corazón como nuestro Rey y Señor, recibimos el regalo de la vida eterna.


2. Nos permite acercarnos a Dios

Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos.

(Hebreos 4:16)

Dios es un Dios cercano y podemos acudir a él en todo momento. A él le encanta que nos acerquemos en confianza como un niño se acerca a su padre amoroso. No debemos tener temor porque aun cuando Dios conoce todos nuestros fallos y nuestros pecados, él nos recibe con misericordia y gracia. Cuando vamos a él en humildad, Dios nos perdona, nos restaura y nos da fuerzas para seguir adelante.


3. La gracia nos transforma

En verdad, Dios ha manifestado a toda la humanidad su gracia, la cual trae salvación 12 y nos enseña a rechazar la impiedad y las pasiones mundanas. Así podremos vivir en este mundo con justicia, piedad y dominio propio. (Tito 2:11-12)

En verdad, Dios ha manifestado a toda la humanidad su gracia, la cual trae salvación y nos enseña a rechazar la impiedad y las pasiones mundanas. Así podremos vivir en este mundo con justicia, piedad y dominio propio.

(Tito 2:11-12)

La gracia de Dios no solo nos trae la salvación y el perdón de nuestros pecados, sino que nos transforma y nos ayuda a obedecer a Dios en nuestro diario vivir. Nos enseña a vivir la vida de piedad que él desea y nos da la valentía para rechazar las cosas que nos alejan de él y de su voluntad para nuestras vidas.


4. Es abundante y es para todos

Pero la transgresión de Adán no puede compararse con la gracia de Dios. Pues, si por la transgresión de un solo hombre murieron todos, ¡cuánto más el don que vino por la gracia de un solo hombre, Jesucristo, abundó para todos!

(Romanos 5:15)

El pecado entró al mundo a través de Adán y su transgresión y con este vino la muerte física. Sin embargo, Dios no nos dejó abandonados a nuestra suerte. Él tomó la iniciativa, envió a Jesús y a través de él nos concedió gracia abundante que está al alcance de todos. Dios anhela que dejemos el pecado y nos volvamos a él. Es por medio de Jesús que recibimos la vida eterna, el perdón de nuestros pecados y es a través de él que somos reconciliados con Dios.


5. Somos justificados por medio de Cristo

Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios, pero por su gracia son justificados gratuitamente mediante la redención que Cristo Jesús efectuó. (Romanos 3:23-24)

Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios, pero por su gracia son justificados gratuitamente mediante la redención que Cristo Jesús efectuó.

(Romanos 3:23-24)

Por nosotros mismos no merecemos ni podemos hacer nada para ser justificados ante Dios. Todos hemos pecado, ninguno de nosotros está sin culpa y deberíamos pagar por todo lo el mal que hemos hecho. Pero Dios, en su gracia, decidió guiarse por su gran amor para con cada uno de nosotros y nos justificó de forma gratuita a través de la muerte de Jesús en la cruz

 Por: Carlos Benavides 

miércoles, 4 de junio de 2025

ESTÁ DIVIDIDO CRISTO

 ¿ESTÁ DIVIDIDO CRISTO?

Es muy triste para mí ver esta división en la iglesia del Señor. No es por lo que Jesús oró. No es lo que Pablo ordenó. Pablo dijo que los que lo causan y lo promueven son "carnales". Además, Pablo dijo que tener "una mente carnal es muerte".


(Juan 17:20–21) — 20 Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, 21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. 


(1Corintios 1:10___13) — 10 Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.

11 Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos, por los de Cloé, que hay entre vosotros contiendas.

12 Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo.

13 ¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo?  


(1Corintios 3:1–4) — 1 De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo.

 2 Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, 

3 porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?

 4 Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales? 


(Romanos 8:5__6 )— 5 Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. 6 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. (RVR60) 


¿Dónde están los “pacificadore”? 


(Mateo 5:9) — 9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. (RVR60) 


¿Dónde están los que tienen la sabiduría que es de lo alto para “hacer la paz”?


Santiago 3:13__18  13 ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre.

14 Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad;

15 porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica.

16 Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.

17 Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.

18 Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz. 


  Por: Carlos Benavides 

ESCLAVOS DE CRISTO

 ESCLAVOS DE CRISTO 


"Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo.... (Santiago 1:1).

La palabra griega "dulos" o "doulos " quiere decir "esclavo" o "siervo". Un esclavo se debe a su señor. Le debe su voluntad y pertenencia.

Santiago no se presentó como hermano de Jesús. Tampoco se presentó como apóstol o líder principal de alguna iglesia local. Se presentó a sí mismo como "esclavo de Dios y del Señor Jesucristo". No vió tanta relevancia en ser hermano de Jesús como lo es en ser esclavo de Jesucristo. Incluso, los hermanos de Jesús no creían en él (Jn 7:5 ; Mat 12:46-50). No tiene relevancia ser hermano de Jesús y aún así permanecer en incredulidad. He aquí, varias cosas que debemos saber sobre un esclavo de Jesucristo:

1)Nos hacemos esclavos de Jesucristo al confesarle como Señor (Rom 10:9-10). Desde ahí inicia nuestra vida de siervo de Jesucristo. La Biblia enseña que nadie puede llamar a Jesús "Señor" si no es por el Espíritu (1Cor 12:3). Sin embargo, esta confesión no es vana o vacía (Mat 7:21,23; Tit 1:16), es de todo corazón (Hch 8:37). Un esclavo hace lo que le manda su Señor (Lc 6:46). Nuestra confesión del Señorío de Jesucristo debe mostrarse en obediencia a sus mandamientos.

2) Un esclavo tiene un único dueño o amo. Nosotros como esclavos de Jesucristo tenemos un solo Amo o Señor (Mat 6:24; 1 Cor 8:4-6; 12:5; Efe 4:5). Hemos sido libres de Satanás, del pecado, y del mundo. Éramos esclavos de Satanás, pues le debíamos nuestra voluntad a el ("y los deseos de vuestro padre queréis hacer" ) (Jn 8:44); del pecado, pues el pecado era nuestro amo o dueño; y del mundo, puesto que Satanás es el príncipe de este mundo malvado. 

3) Un esclavo de Cristo le debe su voluntad a Él. Nosotros no somos esclavos en contra de nuestra voluntad. Somos esclavos de Cristo porque queremos servirle. "Si alguno quiere ser mi discípulo..." (Mc 8:34); "Si alguno tiene sed ,venga a mí y beba" (Jn 7:37). "El que quiere, tome del agua de vida gratuitamente" (Apo 22:17). Es cierto que nos debemos a Cristo, pero le servimos desde nuestra voluntad (no en contra de nuestra voluntad).

4) Un esclavo de Cristo debe entender que él es un Amo bueno y Justo. Algunos amos maltrataban a sus esclavos. Le sobreponían trabajos o cargas pesadas. Nuestro Señor Jesucristo es un amo diferente. Su yugo es fácil, y ligera su carga (Mat 11:30). "Sus mandamientos no son gravosos " (1Jn 5:3). Por eso su pueblo se afana en obedecer sus mandamientos.

5)Un esclavo de Cristo sufre por causa de Cristo. Somos peregrinos en esta tierra. No tenemos un hogar permanente. Sufrimos por causa del nombre de Cristo, ya sean persecuciones, insultos, burlas. Muchos nos ven como extraños. Pero seguimos siendo la iglesia del Señor, y las puertas de la muerte y el Hades no prevalecerán contra la verdadera iglesia (Mat 16:18). En el día final, el Señor nos dará la bienvenida diciéndonos: "entrad en el gozo de vuestro Señor" (Mat 25:21,23), y así seremos recibidos en las moradas eternas (Lc 16:9).


  Por: Carlos Benavides 

martes, 3 de junio de 2025

20 RAZONES BÍBLICAS POR LAS QUE EL CRISTIANO NO DEBE GUARDAR EL SÁBADO

 20 RAZONES BÍBLICAS POR LAS QUE EL CRISTIANO NO DEBE GUARDAR EL SÁBADO      

     

1)  EL SÁBADO FUE DADO ÚNICA Y EXCLUSIVAMENTE AL PUEBLO DE ISRAEL. 

En (Éxodo 31:13__17) vemos que el sábado debía ser guardado por los hijos de Israel; esta era la señal entre Dios y el pueblo de Israel. "Porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones... Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de Israel... Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel "(Éxodo 31:13,16,17). Véase también (Eze 20:12,20; Os 2:11). La ley de los diez mandamientos fue dada al pueblo de Israel ( Deut 4:8; 5:1-3; Rom 9:4) , y el sábado fue incluido como el cuarto mandamiento de la ley (Exo 20:8-11; Deut 5:12-15). Todo esto nos muestra que el sábado fue dado solo a Israel y no a todos los pueblos. 


2) DIOS NO ESTABLECIÓ EL SÉPTIMO DÍA EN EL PRINCIPIO. 

Se dice (en la biblia) que Dios reposó el séptimo día (Gen 2:1_4) , pero jamás se dice que el séptimo día (o sábado) fue establecido por Dios en el principio. De hecho, la ley de los diez mandamientos no fue dada en el principio. "No con nuestros padres hizo Jehová este pacto, sino con nosotros ( los israelitas ) todos los que estamos aquí hoy vivos" (Deut 5:3).


 3) LAS LEYES DEL SÁBADO. 

La biblia nos muestra las leyes del sábado:   

a) no se debía trabajar (Exo 31:14-15; 35:2-3)

b) no se debía encender fuego (Ex 35:3)

c) se debía dar pena de muerte al que hiciera algún trabajo (Exo 31:15; 35:2) 

d) era un día de santa convocación (Lev 23:2-3) 

e) era un día para sacrificios especiales (Num 28:9-10). Si la iglesia está obligada a guardar el sábado, también estaría obligada a guardar todas sus leyes (Gal 5:3; Stg 2:10). Pero es imposible guardar la ley, debido a nuestra naturaleza caída (Rom 8:3).


4) EL CRISTIANO NO ESTÁ BAJO LA LEY 

(Rom 6:14). Cristo es el fin (o cumplimiento) de la ley del antiguo Testamento (Mat 5:17,18; Rom 6:14,15; 7:4,6; 10:4; 2 Cor 3:7,11,13; Efe 2:15; Col 2:14,16-18; Heb 8:13). Jesús dijo en la cruz: "consumado es" ( que significa, 'todo está cumplido') (Juan 19:30).


5) TODOS LOS MANDAMIENTOS SE REPITEN EN EL NUEVO TESTAMENTO, MENOS EL CUARTO MANDAMIENTO.  

Todos los mandamientos deben ser guardados, menos el mandamiento del sábado (1Cor 8:5,6; Ef 4:28; 6:2; Mat 5:21,22,27,28,33,34; Rom 13:8-10; Gal 5:19-25).


6) EL CRISTIANO ESTÁ BAJO LA LEY DE CRISTO.  

Cristo estableció su ley, anulando así la ley de Moisés. Él demostró que tiene autoridad para cambiar la ley 

(Mat 5:21-22,27-28,31-32,33-34,38-39,43-44), y así establecer su propia ley (Gal 6:2; 1Cor 9:21); " Porque cambiado el sacerdocio , necesario es que haya también cambio de ley" (Hebreos 7:12). Una vez que el cristiano está bajo la ley de Cristo, no está obligado a guardar el sábado. Jesús dijo que debemos guardar "todas las cosas que os he mandado" (Mat 28:20). Cristo no mandó a guardar el sábado. Por tanto, debemos concluir que, el cristiano no tiene que guardar el sábado, puesto que solo estamos obligados a guardar todas las cosas que Cristo nos mandó. 


7) TRABAJAR EN SÁBADO NO APARECE EN LAS LISTAS DE LOS PECADOS POR LOS QUE NO SE ENTRA AL REINO DE DIOS.

Tanto el apóstol Pablo como el apóstol Juan escriben varias listas de pecados por los que se excluye del reino de Dios a una persona (Rom 1:29-32; 1 Cor 5:9-11; 6:9-10; Gal 5:19-21; Efe 5:5-6; Col 3:5-6;1 Tim 1:9-11; Gal 5:19-21; Apo 21:8; 22:15). En ninguna de estas listas de pecados se incluye 'el trabajar en sábado' . Por tanto, trabajar en sábado no es pecado.


(LAS EPÍSTOLAS DE LOS APÓSTOLES CONTIENEN LOS MANDAMIENTOS NECESARIOS PARA LA VIDA CRISTIANA). 

El apóstol Pablo, el apóstol Juan, el apóstol Pedro, Santiago y el autor a los Hebreos escribieron los mandamientos necesarios para la vida cristiana (Rom caps 12-13; Gal 5:22-23; 6:2 Ef 4:17-34 ; 5:21-31; 6:1-9; Col 3:5-4:6; 1 Tes 5:15-23; Heb 13:1-19; Stg cap 3-5; 1 Ped 2:11-25; 3:1-7; 1 Jn caps 1-5). En ninguna de estas listas de mandamientos se incluye el guardar el sábado 


9)TRABAJAR EN SÁBADO NO CONTRISTA NI APAGA AL ESPÍRITU SANTO.  

El apóstol Pablo menciona una lista de pecados y de mandamientos por los que se puede contristar o alegrar; apagar o mantener ardiendo al Espíritu Santo (Efe 4:25-32; 1 Tes 5:15-22). Trabajar en sábado no aparece dentro de la lista de pecados que contristan o apagan al Espíritu Santo. Guardar el sábado no aparece dentro de la lista de mandamientos que alegran y mantienen ardiendo el Espíritu Santo. 


10) CRISTO ES SUPERIOR AL SÁBADO. 

Cristo dijo que era mayor que el sábado (Mat 12:8; Mc 2:28), y que el hombre es superior al día de reposo (Mc 2:27). "Mi Padre hasta ahora trabaja , y yo también trabajo" (Jn 5:17). 


11) NI CRISTO NI LOS APÓSTOLES PREDICARON EL SÁBADO. 

Cristo y los apóstoles predicaron fe y arrepentimiento para salvación (Mat 4:17; Mc 1:14,15; Lc 24:47; Hch 2:38; 16:31;17:30; 20:21; Rom 10:9-10). El núcleo del evangelio es la muerte, sepultura y resurrección de Cristo (1Cor 15:1__5), y no el sábado. Por tanto,el sábado no es parte del evangelio ni de la predicación apostólica .


12) EL PRIMER DÍA DE LA SEMANA (DOMINGO) ES EL DÍA DEL SEÑOR. 

Cristo resucitó y apareció a sus discípulos el primer día de la semana (Mat 28:1; Mc 16:2,9; Lc 24:1; Jn 20:1,19,26); este era el día donde los discípulos se reunían a celebrar la cena del Señor, en conmemoración a su muerte y resurrección (Hch 20:7; 1 Cor 11:26); era ese día que se recolectaban las ofrendas (1Cor 16:1,2). El antiguo sábado conmemoraba la antigua creación (Ex 20:11); mientras que el primer día de la semana conmemora la nueva creación. En (Jn 20:22) Jesús sopló sobre sus discípulos (la nueva creación) en el primer día de la semana. Esto nos recuerda cuando Dios formó al hombre y sopló aliento de vida en su naríz ( la antigua creación) (Gen 2:7). El apóstol Juan llama al primer día de la semana " El día del Señor" (Apo 1:10).


13) EL SÁBADO ES UNA TIPOLOGÍA DE CRISTO. 

El cristiano no está obligado a guardar el día de descanso (Col 2:16), puesto que el sábado es una tipología de Cristo ; "todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero la realidad es Cristo" (Col 2:17). Cristo es el verdadero descanso. Él dijo: "venid a mi todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar" (Mat 11:28). El hombre es salvo por la fe en Cristo (Jn 1:12; 3:16; 20:31; Hch 16:31; Ef 2:8,9), y creer en Cristo es descansar en Cristo; " mas al que no obra ( en lugar de obrar, descansa), sino que cree en aquel que justifica al impío" (Rom 4:5). Aquí vemos que creer en Cristo es lo mismo que descansar en Cristo. Por tanto, debemos concluir, que Cristo es el verdadero descanso ( o sábado), y no un día literal de reposo.


14) EL CRISTIANO ES SELLADO CON EL ESPÍRITU SANTO. 

El sábado es la señal del Antiguo Pacto de Dios con el pueblo de Israel (Ex 31:13-17; Ez 20.12-20). En el Nuevo Pacto, los creyentes 

son sellados con el Espíritu Santo de la promesa (Efe 1:13-14; 4:30).


15) EL SÁBADO NO FUE INCLUÍDO EN LA GRAN COMISIÓN. 

 Los apóstoles enseñaron todas las cosas que Cristo les mandó (Mat 28:20). Cristo mandó a sus apóstoles (en la gran comisión) a predicar el evangelio a todas las naciones. Todos los que reciben la palabra deben creer, arrepentirse, bautizarse y seguir guardando todas las cosas que Cristo enseñó y mandó (Mc 16:14-16; Mat 28:18-20; Lc 24:47). En ninguna parte de la gran comisión se manda a las naciones a guardar el sábado.


16) LOS APÓSTOLES ENSEÑARON TODO EL CONSEJO DE DIOS (Hechos 20:27). 

El apóstol Pablo escribió 13 epístolas, y en ninguna de sus epístolas mandó a guardar el sábado. Juan, el discípulo amado de Jesús, escribió el cuarto evangelio, tres epístolas y el libro de Apocalipsis; y, en ninguno de sus escritos mandó guardar el sábado . El apóstol Pedro escribió dos epístolas; Judas ( hermano de Jesús) escribió una epístola; Jacobo ( o Santiago) escribió una epístola; el autor a los Hebreos escribió una epístola; y, sin embargo, en ninguna de sus epístolas se manda a los cristianos a guardar el sábado.


17) EL SÁBADO NO FUE ESTABLECIDO POR LOS APÓSTOLES EN EL CONCILIO DE JERUSALÉN. 

Santiago dice las cosas que son necesarias, (excluyendo el sábado): "Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis" (Hch 15:28,29). Vea también (Hch 15:19,20; 21:25).


18) EL SÁBADO NO APARECE COMO MANDATO EN NINGUNA PARTE DEL NUEVO TESTAMENTO. 

No aparece en el sermón del Monte (Mat 5-7), ni en las cartas de Pablo, ni en las cartas universales, ni en el mensaje de Apocalipsis a las siete iglesias.


19) EL SÁBADO ES INNECESARIO EN EL NUEVO TESTAMENTO. 

Pablo reprende a los Gálatas por guardar los días (Gal 4:8-11); enseñó que nadie nos debe juzgar por no guardar los días de reposo (Col 2:16). El que no hace caso del día, para el Señor no lo hace (Rom 14:4-6).


20) OBLIGAR A GUARDAR EL SÁBADO COMO DÍA DE REPOSO O DÍA DE ADORACIÓN ES IR MÁS ALLÁ DE LO QUE ESTÁ ESCRITO. 

El cristiano debe obedecer y enseñar únicamente lo que Cristo y los apóstoles mandaron y enseñaron . Hacer y enseñar otra cosa, es ir más allá de lo escrito (1Cor 4:6); es predicar otro evangelio (Gal 1:6-9); es no hablar conforme a las Escrituras y la sana doctrina (1 Cor 15:3,4; 1 Ped 4:11; 1 Tim 6:3). Así que, únicamente debemos obedecer las enseñanzas de Cristo y de los apóstoles. 

GLORIA AL PADRE, AL HIJO Y AL ESPÍRITU SANTO . 

 

 Por: Carlos Benavides 


EL ARTE Y DEBER DE PERDONAR

EL ARTE Y DEBER DE PERDONAR


El perdón 

No es un gesto social

De fin de año;

No es algo circunstancial

Sino real y permanente.


Dios sabe que 

No todas las personas 

son capaces 

de perdonar a su prójimo.

Algunas, ni siquiera 

Se perdonan a sí mismos.


El rencor, 

El resentimiento,

La culpa,

La soberbia,

El deseo de destrucción,

El sentido de superioridad y

Otros factores sociales,

Emotivos, 

Racionales y de 

Voluntad,

Son un obstáculo muy serio

Para perdonar, o pedir perdón.


Los judíos,

Que siempre se han considerado

Así mismos, como buenos,

Pensaban que eran 

mejores que otros,

Porque perdonaban 

a sus ofensores

hasta tres veces.


Pedro, el apóstol,

queriendo sobresalir

Como hombre muy bueno,

Subió la cifra a siete perdones...


Pero... 

La respuesta de Jesús 

fue lapidaria:

Ni 3 veces

Ni 7 veces 

Sino: (70x7) veces.

"Setenta veces siete" 

Que no es 490 veces,

Sino un número indeterminado de veces.


Es decir, 

perdonar todas las veces

que sea necesario.

Y siempre será necesario

Perdonar "una vez más".


DIOS DICE:


Entonces Se le acercó Pedro

Y le dijo: Señor, ¿cuántas veces

Perdonaré a mi hermano que peque contra mí? 

¿Hasta siete?

Jesús le dijo:

No te digo hasta siete,

sino aun hasta

setenta veces siete".


(Mateo 18:21__22)


El perdón 

No es un gesto social de fin de año;

No es algo circunstancial sino real y permanente.

Dios sabe que . No todas las personas 

son capaces de perdonar a su prójimo. Algunas, ni siquiera . Se perdonan a sí mismos.

El rencor, El resentimiento,La culpa,

La soberbia,El deseo de destrucción,

El sentido de superioridad yOtros factores sociales,

Emotivos, Racionales y de 

Voluntad, Son un obstáculo muy serio

Para perdonar, o pedir perdón.


Los judíos,Que siempre se han considerado

Así mismos, como buenos, Pensaban que eran mejores que otros,

Porque perdonaban a sus ofensores

hasta tres veces.

Pedro, el apóstol, queriendo sobresalir

Como hombre muy bueno,

Subió la cifra a siete perdones...

Pero...  La respuesta de Jesús 

fue lapidaria: Ni 3 veces, Ni 7 veces 

Sino: (70x7) veces. "Setenta veces siete" 

Que no es 490 veces, Sino un número indeterminado de veces.


Es decir, perdonar todas las veces

que sea necesario.

Y siempre será necesarioPerdonar "una vez más".


DIOS DICE:

Entonces Se le acercó Pedro

Y le dijo: Señor,  ¿cuántas veces

Perdonaré a mi hermano que peque contra mí? 

¿Hasta siete?

Jesús le dijo:No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete".


(Mateo 18:21-22l)

domingo, 1 de junio de 2025

¿ESTÁ EL VATICANO EN LAS PROFECÍAS DEL APOCALIPSIS?

 ¿ESTÁ EL VATICANO EN LAS PROFECÍAS DEL APOCALIPSIS?

 Introducción teológica

Desde hace siglos, muchos han identificado a Roma —y específicamente al Vaticano— como una figura profética dentro del libro de Apocalipsis.

Algunos la asocian directamente con la Gran Ramera de (Apocalipsis 17); otros consideran que es solo un símbolo del poder religioso y político mundial.


La pregunta es legítima:

 ¿Menciona la Biblia, de alguna forma, al Vaticano dentro de las profecías finales?

Este estudio busca discernir con sabiduría espiritual cómo los poderes religiosos y políticos se alinean con los planes del fin.


🔹 1. La descripción bíblica de la Gran Ramera

 (Apocalipsis 17:1–2) “Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera... con la cual han fornicado los reyes de la tierra.”

Juan describe una mujer (símbolo de un sistema religioso) sentada sobre muchas aguas, vestida de púrpura y escarlata, adornada de oro, piedras preciosas y perlas.

Ella representa una autoridad espiritual mundial que influye sobre los reyes y las naciones.

(Apocalipsis 17:9)“Las siete cabezas son siete montes sobre los cuales se sienta la mujer.”

👉 Roma fue conocida históricamente como “la ciudad de las siete colinas”, lo que ha llevado a muchos intérpretes a vincular esta visión con su poder religioso y político.


🔹2. Roma en la profecía: símbolo de poder mundial

En los días de Juan, el Imperio Romano dominaba el mundo conocido.

Era un poder político, militar y religioso, que perseguía a los cristianos y se presentaba como autoridad suprema. 

El Apocalipsis no se refiere únicamente a una ciudad, sino a un sistema espiritual de dominio que comenzó con Roma imperial y continuará hasta el surgimiento del reino del Anticristo.

 (Daniel 7:23)“El cuarto reino será un cuarto reino en la tierra, diferente de todos los demás reinos, y devorará toda la tierra.”

Ese cuarto reino —Roma— es el fundamento histórico del sistema que en los últimos tiempos se levantará como una coalición global de poder político y religioso.


🔹3. ¿Dónde encaja el Vaticano en todo esto?

El Vaticano, como Estado independiente dentro de Roma, ha representado durante siglos una forma de autoridad religiosa centralizada, con influencia espiritual, diplomática y económica en todo el mundo.

👉Tiene embajadas (nunciaturas) en casi todas las naciones.

👉Participa en organismos internacionales.

👉Es la única institución religiosa con estatus político soberano.

Esto lo convierte en un actor clave en la futura alianza global descrita en (Apocalipsis 17)

 (Apocalipsis 17:15,18)

“Las aguas... son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas. Y la mujer... es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra.”

👉 Esto no significa que la Iglesia Católica sea la ramera, sino que el sistema religioso-político que se formó en Roma servirá de modelo y base para la religión mundial del Anticristo.


🔹4. La herencia de Roma en el sistema religioso global

Históricamente, el catolicismo heredó la estructura y rituales del Imperio Romano:

,Títulos imperiales: “Pontífice Máximo” era el título del César.

👉Vestiduras de púrpura y escarlata.             👉Sedes doradas y báculos imperiales,         👉Fusión de religión y política.

Así, el poder religioso romano no desapareció: se transformó.

Pasó de emperadores a pontífices, de legiones a jerarquías, de templos paganos a basílicas.

 (Apocalipsis 17:4)

“La mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, adornada de oro, piedras preciosas y perlas...”

Esto describe no sólo riqueza material, sino ostentación espiritual: una religión que se aleja de la sencillez del Evangelio.


🔹5. El Vaticano y la religión mundial del futuro

(Apocalipsis 17:3) muestra que la mujer está “sentada sobre la bestia escarlata”, es decir, domina o coopera con el poder político mundial.

Pero en (Apocalipsis 17:16), esa misma bestia se vuelve contra la mujer y la destruye.


Esto proféticamente muestra que:

👉La religión mundial será usada por el Anticristo para unificar al mundo.

👉Luego, será eliminada, cuando él reclame adoración exclusiva.

📖 (2Tesalonicenses 2:4) “...se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto.”⅗


El Vaticano —como figura histórica del poder religioso universal— puede representar el modelo o la sombra de ese sistema global que prepara el terreno para el control espiritual del Anticristo.

El propósito de esta enseñanza es abrir los ojos del entendimiento espiritual.

Dios nos llama a discernir entre la religión humana y la fe genuina en Cristo.


📖 (Apocalipsis 18:4)

“Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados.”

El verdadero creyente debe salir del sistema de idolatría, sincretismo y manipulación espiritual que domina al mundo, y mantenerse fiel al Cordero.


✝️ CONCLUSIÓN DOCTRINAL

El Vaticano sí aparece representado simbólicamente dentro de las profecías del Apocalipsis, no como un edificio, sino como parte de un sistema religioso mundial que combina política, economía y fe.


👉 Roma fue la cuna del poder humano.

👉 Pero la verdadera Iglesia es la morada del Espíritu Santo.


📖 (Efesios 5:27)

“A fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, sin mancha ni arruga.”

Cristo no busca templos de mármol, sino corazones llenos de fuego santo.

El llamado no es a temer a Roma, sino a permanecer firmes en la verdad del Evangelio.


🧩 Taller de reflexión (para discipulado o grupo)


📌 ¿Qué diferencias ves entre el poder espiritual de Cristo y el poder religioso humano?

📌 ¿Por qué crees que el mundo busca una religión global?

📌 ¿Qué señales ves hoy de un sistema religioso unido?

📌 ¿Qué significa “salir de Babilonia” en la vida práctica del creyente?

📌 ¿Cómo puede la Iglesia mantenerse pura en medio del engaño religioso?


 Por: Carlos Benavides 

𝙀𝙣𝙘𝙤𝙢𝙞𝙚𝙣𝙙𝙖 𝙖 𝘿𝙞𝙤𝙨 𝙩𝙪 𝙘𝙖𝙢𝙞𝙣𝙤, 𝙘𝙤𝙣𝙛𝙞́𝙖 𝙮 𝙚𝙨𝙥𝙚𝙧𝙖 𝙚𝙣 𝙚𝙡 𝙎𝙚𝙣̃𝙤𝙧

 «𝙀𝙣𝙘𝙤𝙢𝙞𝙚𝙣𝙙𝙖 𝙖 𝘿𝙞𝙤𝙨 𝙩𝙪 𝙘𝙖𝙢𝙞𝙣𝙤, 𝙘𝙤𝙣𝙛𝙞́𝙖 𝙮 𝙚𝙨𝙥𝙚𝙧𝙖 𝙚𝙣 𝙚𝙡 𝙎𝙚𝙣̃𝙤𝙧».  ✍️Por Nelson Gutiérrez 📖# 2278...