IGLESIA DE CRISTO

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ESTUDIOS BÍBLICOS

sábado, 31 de mayo de 2025

LA TORMENTA Y LA FE INQUEBRANTABLE DE PABLO

 LA TORMENTA Y LA FE INQUEBRANTABLE DE PABLO

En el año 60 d. C., el apóstol Pablo emprendió un viaje a Roma como prisionero, custodiado por soldados romanos. Su destino era incierto, su camino lleno de riesgos y dificultades, pero su corazón estaba firme en Cristo, confiando plenamente en que los planes de Dios se cumplirían a pesar de toda la adversidad (Hechos 27:1, 27:37) . Pablo sabía que, aunque el mar estuviera embravecido y las circunstancias fueran desalentadoras, la presencia de Dios nunca lo abandonaría.

A pesar de las advertencias sobre los peligros de zarpar en esa época, la tripulación decidió continuar. No tardó mucho en que un viento violento llamado Euroclidón los azotara, y durante catorce días, el barco fue arrastrado sin control por un mar embravecido, mientras las olas azotaban con fuerza y ​​la oscuridad lo envolvía todo, llenando de temor incluso a los hombres más experimentados (Salmo 107:28-30) . En medio del rugido del viento y del mar, muchos habrían sentido desesperación y pánico, pero Pablo mantuvo la mirada fija en Dios, recordando su promesa y confiando en su protección.

Fue entonces cuando recordó las palabras del ángel del Señor: «No temas, Pablo. Debes comparecer ante el César, y Dios ha concedido la vida a todos los que viajan contigo» (Hechos 27:23-24) . Con esa certeza inquebrantable, Pablo animó a otros, infundiendo esperanza donde solo había miedo. Su fe brilló como un faro en la oscuridad del mar, recordando que la verdadera fuerza no proviene de nuestra propia fuerza, sino de la confianza absoluta en Dios.

Al amanecer, el barco encalló en una bahía y, milagrosamente, todos llegaron sanos y salvos a la isla de Malta (Hechos 27:41-44). Allí, Pablo fue mordido por una víbora, pero su confianza en Dios lo protegió y no sufrió daño alguno (Hechos 28:3-5) . Más tarde, sanó a los enfermos y ministró con poder, demostrando que donde la fe se mantiene firme, el poder de Cristo acompaña y sostiene incluso en las pruebas más extremas (Hechos 28:8-9) .

Esta historia nos recuerda que la verdadera fe nos da coraje en medio de las pruebas (2 Corintios 12:9-10) , nos protege y nos guía aun cuando todo parece perdido (Salmo 91:4-7) , inspira a otros y refleja la luz de Cristo en medio de las tinieblas (Filipenses 2:15-16) , y nos asegura que los planes de Dios no pueden ser frustrados (Isaías 55:8__11) .

Pablo nos enseña que, incluso si la vida nos lleva a mares tempestuosos, la presencia de Cristo en nuestro corazón nos mantiene firmes y seguros. Cuando depositamos nuestra fe en Él, Dios puede manifestar su poder y su amor incluso en los momentos más difíciles, transformando el miedo en confianza, la desesperanza en fuerza y ​​la oscuridad en luz. Que esta historia nos inspire a mantenernos firmes, confiando en que nuestro Dios nunca nos abandona, ni siquiera en medio de la tormenta.

 Por: Carlos Benavides 

EL BUEN PASTOR Y LA OVEJA PERDID

 PENSAMIENTO: EL BUEN PASTOR Y LA OVEJA PERDIDA: AMOR QUE BUSCA Y PROTEGE


En la vida espiritual, a veces nos sentimos perdidos, débiles o vulnerables, como ovejas que se han separado del rebaño. En esos momentos, el Pastor verdadero, Jesucristo, no nos abandona. Él nos busca con ternura y determinación, porque cada oveja tiene un valor incalculable a Sus ojos (Lucas 15:4__7). Como el pastor que deja las noventa y nueve para buscar a la que se perdió, Jesús nos recuerda que nadie está fuera de Su alcance.

Mientras los lobos representan los peligros, tentaciones y engaños del mundo (Mateo 7:15; 1 Pedro 5:8), el Pastor nos protege, guía y defiende. No lo hace con fuerza bruta, sino con sabiduría, amor y sacrificio perfecto. Su voz nos llama a volver (Juan 10:27), nos consuela y nos conduce a pastos seguros, donde nuestra alma encuentra descanso y nutrición espiritual (Salmo 23:1__3). Él nos enseña a confiar incluso en los valles oscuros, recordándonos que Su presencia nos acompaña y nos da paz (Salmo 23:4).

Los ancianos de la iglesia puestos por el Espíritu Santo, son llamados por Dios para pastorear, apacientar y cuidar el rebaño (1 Pedro 5:2-3; Hechos 20:28), estimulando a los hermanos al amor y a las buenas obras, pero siempre bajo la autoridad del Buen Pastor, quien da la vida por nosotros y nunca deja que ninguna oveja se pierda (Juan 10:11-15). Su labor es guiar, advertir y fortalecer a los creyentes, recordándoles la Palabra y cuidando que no caigan en engaños ni desánimo.

La oveja que se extravía no está sola; Jesús la busca, la llama y la recibe con gozo (Lucas 15:5-6), recordándonos que Su amor es más fuerte que cualquier dificultad, prueba o pecado. Él nos ofrece perdón, restauración y nueva dirección, y nos anima a regresar al rebaño donde hay seguridad, alimento y comunión con otros hermanos en la fe.

Si alguna vez te sientes perdido o enfrentando pruebas y dificultades, recuerda que el Pastor te conoce, te protege y nunca te abandona, y que los ancianos de la iglesia están allí para ayudarte a volver al rebaño, a crecer en Su amor y a ser fortalecidos en Su Palabra. Como ovejas bajo Su cuidado, nuestra vida espiritual florece cuando seguimos al Buen Pastor, escuchamos Su voz y nos apoyamos como Su iglesia (la familia de la fe) que Él estableció.⚓

 Por: Carlos Benavides 

viernes, 30 de mayo de 2025

AÚN HAY TIEMPO PARA DAR GRACIAS

AÚN HAY TIEMPO PARA DAR GRACIAS


Al llegar el final del año, don Ernesto se sentaba en silencio en la sala de su casa, mirando fotos antiguas. En ellas estaban sus padres ya fallecidos, su esposa dormida en el cuarto después de años de lucha, y sus hijos y nietos viviendo lejos. El ruido del mundo decía “celebra”, pero su corazón decía “extraña”. Fue entonces cuando comprendió que la soledad no siempre viene por falta de gente, sino por falta de gratitud recordada. Y en medio de ese silencio, recordó la Palabra: “Dad gracias en todo” (1Tesalonicenses 5:18).

Esa noche, don Ernesto abrió su Biblia y entendió que agradecer no es solo un sentimiento, es un acto de obediencia. Dio gracias por sus padres, aunque ya no estaban, porque a través de ellos Dios le dio vida y fe (Éxodo 20:12). Dio gracias por su esposa, no solo por los años buenos, sino por los días difíciles que los hicieron permanecer juntos (Proverbios 18:22). Dio gracias por sus hijos y nietos, aunque estuvieran lejos, porque entendió que no están ausentes del cuidado de Dios (Salmo 127:3). La Palabra viva y eficaz le recordó que todo buen regalo viene de lo alto (Santiago 1:17).

Con lágrimas, también oró por aquellos que olvidaron agradecer mientras aún tienen a los suyos cerca, y por los que este fin de año sienten el peso de una silla vacía. Comprendió que la gratitud no se practica solo cuando todo está completo, sino precisamente cuando algo duele. Y allí, en oración, su corazón fue renovado, porque el Espíritu Santo guía a los hijos de Dios a ver con ojos eternos lo que aún tienen (Romanos 8:14).

Don Ernesto decidió que no esperaría otro cierre de año para agradecer. Llamó a su esposa, escribió a sus hijos, bendijo a sus nietos y levantó su voz al cielo. Entendió que dar gracias hoy es honrar a Dios, y que no olvidar a quienes Él nos confió es parte de nuestra obediencia. Porque quien aprende a agradecer, nunca está verdaderamente solo, y quien reconoce los regalos de Dios, vive con el corazón lleno aun en medio de la ausencia.

Hermanos, no esperemos a perder para agradecer, ni al final del año para recordar. Agradezcamos a Dios por nuestros padres, por nuestro ser amado o compañero de vida, por nuestros hijos y nietos, estén cerca o lejos. Porque la gratitud guarda el corazón, honra a Dios y nos mantiene sensibles a Su amor, hoy y siempre (Salmo 103:2) .

EL VERDADERO DESCANSO DEL ALMA*

EL VERDADERO DESCANSO DEL ALMA

(Mateo 11:28-29)  “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.”

Introducción: Vivimos en un mundo lleno de cargas: preocupaciones, culpas, responsabilidades, temores, dolor y cansancio espiritual. Muchas personas buscan descanso en el dinero, el éxito, el placer o incluso en la religión, pero siguen agotadas por dentro.

Jesús, con amor y autoridad, hace una invitación abierta y personal: *“Venid a mí”.* No promete una vida sin problemas, sino un descanso profundo que solo Él puede dar.

Explicación del pasaje

1️⃣ *“Venid a mí” – Una invitación personal* 

Jesús no dice “vayan a una doctrina” o “vayan a una institución”, sino “a mí”.

El descanso verdadero comienza cuando nos acercamos a Cristo en fe y obediencia.

📌 El cristianismo no es solo creer en algo, es venir a Alguien.


2️⃣“ *Todos los que estáis trabajados y cargados”*

 – Una invitación universal

Jesús llama a:

✅Los cansados por el pecado

✅Los oprimidos por la culpa

✅Los agotados por las cargas de la vida

✅Los afligidos por legalismos y tradiciones humanas.

Nadie queda excluido. 👉🏻Todos los que reconocen su necesidad pueden venir.


3️⃣ *“Y yo os haré descansar” – Una promesa segura* 

El descanso que Cristo ofrece no es solo físico, sino:

🪷Paz con Dios

🪷Alivio del alma

🪷Libertad del pecado

✅Seguridad eterna

(Romanos 5:1)“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”.


4️⃣ *“Llevad mi yugo… y aprended de mí”*

 – Un llamado al discipulado

👉🏻El yugo simboliza sujeción y obediencia.

Jesús no quita toda responsabilidad, pero ofrece un yugo ligero, porque:

🪷Él camina con nosotros

🪷Él nos guía

🪷Él nos fortalece


Aprender de Cristo implica imitar su carácter:

🩷Manso: no violento, no orgulloso

🩷Humilde de corazón: obediente al Padre


5️⃣ *“Y hallaréis descanso para vuestras almas* ” 

– El resultado

El descanso llega cuando:

🪷Nos sometemos a Cristo

🪷Dejamos de confiar en nuestras fuerzas

🪷Vivimos conforme a su voluntad

📌 El alma descansa cuando está alineada con Dios.


Reflexión: 

¿Qué cargas estás llevando hoy?

¿Estás tratando de resolver tu vida sin Cristo?

¿Has aceptado su invitación, pero no su yugo?

Jesús no solo quiere aliviarte, quiere transformarte.


Aplicación práctica

✔ Entrégale tus cargas en oración

✔ Aprende cada día de su Palabra

✔ Vive en obediencia, no por obligación, sino por amor

✔ Confía en Él aun en medio del cansancio


Oración: Padre, vengo a ti cansado y cargado. Reconozco que muchas veces he llevado pesos que no me corresponden. Hoy descanso en ti, acepto tu yugo y decido aprender de tu mansedumbre y humildad. Dame el descanso que mi alma necesita y ayúdame a caminar conforme a tu voluntad. en el nombre del Señor Jesús Amén.🙏🏻

  Por: Carlos Benavides